Este 2 de abril, Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, República Dominicana continúa enfrentando desafíos y logrando avances en la atención de las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Mientras el gobierno ha destinado más de RD$562 millones para apoyar a niños y adolescentes con la condición, persisten reclamos por la falta de un censo nacional y la implementación tardía de la Ley 34-23 sobre inclusión y protección de personas con TEA.
Figuras del entretenimiento y el activismo se han sumado a la causa, compartiendo sus experiencias y abogando por una sociedad más empática e inclusiva.
Varios artistas y comunicadores dominicanos han utilizado sus plataformas para generar conciencia sobre el autismo. El humorista Liondy Ozoria ha compartido en diversas ocasiones las experiencias y desafíos de criar a su hijo con TEA, destacando la importancia de la aceptación y el amor incondicional.
La ex Miss República Dominicana y actriz Eva Arias también ha hablado públicamente sobre su hijo con autismo, impulsando la sensibilización sobre el tema. Otras figuras como Caroline Aquino, Sharmín Díaz, John Wayne y Ariel Santana han convertido sus testimonios en herramientas para educar y promover una mayor inclusión.
Avances en políticas públicas
El Consejo Nacional de Discapacidad (CONADIS) informó que, hasta febrero de 2025, se han certificado 6,589 personas con TEA en el país, de las cuales 6,204 son menores de edad y 385 son adultos. En los primeros meses del año, se sumaron 407 nuevos diagnósticos.
El programa social Supérate anunció que este año ha destinado un presupuesto de RD$562,464,000 para mejorar la calidad de vida de niños, niñas y adolescentes con autismo, síndrome de Down y otras discapacidades. Este fondo beneficia a 7,620 hogares, proporcionando un apoyo mensual de RD$6,000 por cada persona con discapacidad.
Retrasos y reclamos de la comunidad
A pesar de estos avances, diversas organizaciones han señalado que aún quedan importantes brechas por cerrar. La Fundación Unión Nacional de Escuelas y Universidades (UNEU) ha exigido la realización de un censo nacional sobre neurodiversidad, alegando que la falta de datos concretos limita el desarrollo de políticas públicas eficaces.
Por otro lado, la implementación de la Ley 34-23, promulgada en junio de 2023 para garantizar la inclusión y protección de personas con TEA, ha sido cuestionada. El reglamento de aplicación, que debía emitirse en octubre de 2023, solo fue aprobado en julio de 2024, lo que ha generado frustración entre las familias y organizaciones que trabajan con personas autistas.
Una lucha por mayor inclusión
El panorama del autismo en República Dominicana refleja un avance en términos de apoyo financiero y reconocimiento de derechos, pero aún enfrenta desafíos en la implementación de políticas y en la recolección de datos precisos. Mientras tanto, la visibilidad que ofrecen figuras públicas y activistas sigue siendo clave para sensibilizar a la sociedad y exigir una mejor calidad de vida para las personas con TEA y sus familias.