La travesía desde el Cibao hasta el este de la isla se justificaba. Los cigarros de los 12 miembros de Procigar convocaron cerca de 400 almas en el Puntacana Club: Tabacalera Fuente, Tabadom Holding (Davidoff), Quesada Cigars, De los Reyes Cigars, La Flor Dominicana, Tabacalera de García, General Cigar Dominicana, La Aurora, Casa Carrillo, PDR Cigars, Tabacalera Palma y Arnold André. 

El mar se intuía no solo por la arena a orillas del sendero hacia el club o el azul de las bolsas entregadas al llegar y en cuyo interior reposaban los cigarros para cada invitado, también era del mar ese aroma a salitre que en pocas horas se disiparía con los buenos humos del tabaco. 

Antes de la fiesta, la propuesta de la entidad era conversar. Litto Gómez y Ciro Cascella, presidente y vicepresidente de Procigar, revelaron uno que otro secreto, confirmaron lo que algunos ya sabíamos y aprovecharon la sala para compartir esas anécdotas que solo suceden a la luz de un cigarro iluminando la noche o abriendo la mañana con café. 

Además de los profesionales que hacen posible el milagro artesanal, el complejo turístico del Grupo Puntacana vio llegar a empresarios de todo el país, políticos relacionados con el sector, como el director de Intabaco, Iván Hernández y la directora de ProDominicana Biviana Riveiro; el expelotero de Grandes Ligas Nelson Cruz, personalidades de los medios de comunicación como Roberto Cavada y Carlos Durán. Incluso aficionados como Samuel Ventura, quien no se pierde una Procigar Night donde quiera que se convoque y toma sus vacaciones cada febrero para el festival.  

Lo que había en las cajas, seleccionado cuidadosamente, no era suficiente: en las estaciones de cada casa productora esperaban los ejecutivos y master blenders para brindar otros cigarros, responder preguntas y tomar las fotografías y videos que inundan todavía las redes sociales, dos semanas después de esa última noche de viernes en junio.  

Pero en Procigar Night Punta Cana 2025 tenían otras sorpresas: doce afortunados llevaron a casa cajas exclusivas de cada marca, una oportunidad inmejorable para los devotos del cigarro dominicano premium. No había prisa por irse mientras avanzaban las horas, la música y todo lo que se servía en platos, tazas y copas. El resto fue brindar y fumar. Cerca del mar, como aconseja Drexler.