La mañana ya había brindado todo el sol invernal que tenía cuando llegamos a Baltimore en el último martes del año. Atravesamos parte del downtown para llegar al apartamento que la colega y amiga Wendy habita con su familia desde el verano 2023. Tras la actualización de data personal y una buena dosis de café bien acompañada de dulces y salados, tomamos el autobús que nos llevaría a Inner Harbor y las cercanías del puerto junto al río Patapsco, donde otros también desafiaban las heladas brisas para transitar entre calles históricas, el Baltimore Convention Center, el Acuario Nacional, el USCG Lightship Chesapeake y el USS Constellation, entre otros puntos notables en la calle Pratt.

Bajamos la Pratt y rodeamos por la Lombard, tratando de apreciar en pocos minutos mucho de lo que esta ciudad en el estado de Maryland puede mostrar en invierno, incluyendo el Memorial del Holocausto. En agenda quedaron todos los recorridos en bote y los helados para saborear en verano, porque no solo Nueva York ofrece diversión en la estación más caliente.

El frío y los atisbos de una gripe bordeando la esquina pulmonar nos hicieron pedir té en la Pratt Street Ale House, para calentarnos un poco antes de arribar a las afueras del Oriole Park at Camden Yards, casa de los Orioles de Baltimore desde 1992, donde jugaron Miguel Tejada, Daniel Cabrera, Vladimir Guerrero y Félix Bautista en la actualidad. (El primerísimo Osvaldo Virgil también vistió el uniforme de los O’s, pero vio acción en el antiguo Estadio Baltimore Memorial). Ya volveré para testear las cervezas artesanales que siempre persigo.

Nos faltó tiempo para acercarnos al M&T Bank Stadium, hogar de los Ravens de la NFL, y la Casa Museo de Edgar Allan Poe. Igualmente, pediremos cangrejo en algún restaurante de Inner Harbor y sabremos por qué es el símbolo de la ciudad que da nombre a una de las industrias de alimentos más grandes de Santiago, Baltimore Dominicana.

Tras muchos abrazos con Wendy y las promesas de que Baltimore no está lejos, Altagracia y yo retomamos la I95 hacia Washington. Otra ronda de despedidas en Union State, el autobús de Peter Pan, la I95 hacia Nueva York. La oscuridad volvía a reinar en las ventanas por cuatro horas. La misma urgencia de los pasajeros en Port Authority NY. El autobús 161 hasta Paterson.